El proteccionismo de Trump no funciona: sube el déficit comercial de Estados Unidos

Los datos publicados la semana pasada mostraron que el déficit comercial de la primera potencia mundial había aumentado nuevamente. Esto no es realmente sorprendente, pero podría ser una sorpresa para Trump ya que el aumento de aranceles estaba destinado a reducir el déficit comercial de Estados Unidos. Esta agresividad en el proteccionismo comercial es en efecto el talón de Aquiles de su gobierno. Los primeros aumentos de aranceles empezaron a tener efectos desde el segundo trimestre del año.

Este proteccionismo no ha resultado nada bueno para Estados Unidos, ya que sus exportaciones, que alcanzaron niveles históricos en mayo de este año, descendieron en junio y de nuevo en julio, a razón de 1 por ciento mensual. En cuanto a las importaciones, éstas aumentaron sin interrupción desde el segundo trimestre del año, con niveles históricos desde el mes de julio de este año.

Después de haber impulsado la demanda doméstica de Estados Unidos con importantes recortes de impuestos y haber atraído dinero extranjero hacia el país, la economía se encuentra muy fuerte, como se puede ver en las cifras de crecimiento del PIB del segundo trimestre. En el otro lado de su política interna, podemos ser testigos de sus medidas proteccionistas hacia los países de la Unión Europea o hacia los emergentes, especialmente China.

La lógica macroeconómica simple dicta que el déficit comercial del gigante norteamericano no puede hacer otra cosa que crecer. Mientras Estados Unidos crezca más que el resto del mundo en términos relativos, su déficit comercial aumentará, y no disminuirá a menos que EE.UU., sencillamente, cierre sus fronteras a las importaciones, lo cual en el mundo actual de líneas de producción entrelazadas es impensable.

Por ahora, todo parece bastante sólido, pero el presidente Trump debería pensarlo dos veces cuando considere el déficit comercial de Estados Unidos. La retórica está bien para ganarse a su electorado, pero apretar los frenos demasiado fuerte podría darle un resultado muy adverso. Puede que él no lo sepa, pero se está haciendo una trampa a sí mismo.